17 oct. 2016

HISPANOAMÉRICA EN EL SIGLO XVIII (II)

Pero el crecimiento de la población americana es más vegetativo que migratorio.  Los nacmientos exceden a las defunciones, durante el siglo XVIII, en un alto porcentaje. La razón hay que buscarla en los terrenos abiertos, propicios al impulso y crecimiento de la población.  Reoetunis que la relación entre nacimientos y defunciones es favorable a la primera en una proporción de 170 a 100 aproximadamente, lo que quiere decir que la población se hubiera doblado cada veinte años, a no ser que hubieran surgido las epdemias, fiebres malignas, guerras, desolaciones, viruelas, hambre, "vómito prieto", etc.  De todas formas, en el año 1800 la población americana sobrepasaba los 15 millones de habitantes, como atestiguan datos y censos de Walter Willcox, Francisco Miranda, Barón Castro y Rosenblatt.
Distrubuída por países, arrojaría estas diferencias:
En México había 5.837.100 habitantes.  En total unos diez habitantes por kilómetro cuadrado.  El 10% de la población vivía en núcleos urbanos.  Por ejemplo, Puebla contaba con 52.717 habitantes; Guanajuato, 32.098; Zacatecas, 25.495; Yucatán, 28.392; Guaxaca, 19.069; Valladolid, 17.093; Durango, 11.027; San Luis Potosí, 8.571, etc.  La capital, México, contaba con 137.000 habitantes, de los cuales 2.500 eran españoles, 65.000 criollos, 33.000 indios, 26.000 mestizos y 10.000 mulatos.  Como en los demás países, prevalece la irregularidad: hay intendencias con una densidad de 1, 2 y 3 habitantes por kilómetro cuadrado, y otras de 70 y 120, como Guanajuato, Puebla, Valladolid y México.
En las Antillas había 950.000 habitantes.  Cuba contaba con 550.000 (4 porkilómetro cuadrado); Santo Domingo, 100.000 (2 por kilómetro cuadrado); Puerto Rico, 300.000 (32 por kilómetro cuadrado).
En Centroamérica tenemos 870.199 habitantes (dos por kilómetro cuadrado).
En lo que respecta a Colombia nos encontramos con 2.150.678 habitantes.  Colombia tiene más de un millón, Venezuela 680.000 y Audiencia de Quito, 424.000.
En el Perú habitan 1.400.000 personas (uno por kilómetro cuadrado).  Contaba con fuertes centros urbanos, como Cuzco, con 30.000 habitantes, y Luma, con más de 52.000, de los que el 32% eran españoles, el 17%, negros y e 6%, indios, siendo el 45% restante mixtos.
Amén de los 800.000 habitantes de Bolivia, de los 97.000 de Paraguay, de los 30.600 de Uruguay y de los 522.000 de Chile, tenemos en Argentina más de 400.000 habitantes.  En esta zona destaca el núcleo urbano de Buenos Aires, que llega en 1800 a 70.000 habitantes, multiplicándose por varos a lo largo del siglo XIX.
Tenemos que agregar los indios misionados o independientes.  En resumen, hay una penuria demográfica general, llegando en algunas zonas a densidades inapreciables.

El conglomerado étnico influirá poderosamente en la dinámica social.  Se pueden apuntar tres razas pobladoras: india, blanca y negra, con sus principales resultados mestizos:

-Indios: 6.925.000 (=46%)
-Blancos: 3.057.193 (=20%)
-Negros: 1.189.000 (=8%)
-Mestizos: 4.087.000 (=26%)

La población indígena, a la que arbitrariamente llamamos india, era en el año 1492 de 11.215.000 de habtantes, que hacia mediados del siglo XVII había bajado a unos 8.400.000; tenemos que ha descendido en casi tres millones en menos de dos siglos por las diversas consecuencias de la conquista y colonización española.  A finales del siglo XVIII los indígenas han descendido a menos de 7 millones, esto es, el 46,14% de la población total.  Por el contrario, si hacia 1650 la población mestiza -mezcla de blanco e indígena- era de 348.000 habtantes, en 1825 la cifra había ascendido a más de cinco millones y medio de personas.
La población blanca, a finales del XVIII, suma el 20% del total, con poco más de 3 millones de habitantes.  Abarca esta cantidad a los blancos nacidos en España (el 5%) y a lo nacidos en América o criollos (el 95% del total).
Esta población blanca está diseminada y con agudas distinciones entre ellos, pues ya en 1580 surge la primera manifestación criolla.  Los criollos, es esencial tenerlo en cuenta, gozan de una preponderancia numérica aplastante sobre los españoles.
La población negra alcanza los 1.189.000 habitantes, con el 8% del total.  Tiene una importancia trascendental.  Su potencia biológica elimina a las razas indígenas, sobre todo en las Antillas, que tienen casi 400.000 negros.  entre ellos hay algunos libres que han comprado o les han concedido la libertad.  El resto eran esclavos.
La población mestiza, producto de la mezcla del blanco con el indio y con el negro, o la del indio con el negro, y la mezcla, a su vez, de los elementos resultantes de las mezclas anteriores, ofrece un curioso equilibrio racial, actuando como elemento integrador y poblacionista.  La mezcla de los diversos elementos conduce a nada menos que 16 castas coloniales:

-Mestizo: Español + india.
-Castizo: Mestizo + española.
-Español: Castiza + español.
-Mulato: Española + negro.
-Morisco: Mulata + español.
-Albino: Español + morisca.
-Torna atrás: Español + albina.
-Lobo: Indio + torna atrás.
-Sambayo: Lobo + india.
-Cambujo: Sambayo + india.
-Alvarazado: Cambujo + mulata.
-Barcino: Alvarazado + coyote.
-Coyote: Barcino + mulata.
-Chamiso: Coyote + indio.
-Coyote mestizo: Chamiso + mestiza.
-Ahí te estás: Coyote + mestiza.

Existian otras denominaciones para los diversos países: cholo, tresalbo, tercerón, cuarterón, quinterón, zambo, salto atrás, tente en el aire, morenos, pardos, loros, ladnos, etc.
Todos ellos componían la población mestiza, que en el siglo XVIII se podía evaluar en 4.087.290 habitantes, esto es, el 26% del total.