27 sept. 2016

POLÍTICA EXTERIOR DE CARLOS III (III)

Pitt quiso declarar la guerra a Carlos III y lanzarse al ataque sin darle tiempo a acabar sus preparativos.   Pero los elementos moderados del Consejo, junto con Jorge III, se le opusieron.  Tras unos tímidos intentos de evitar lo inevitable, a primeros de enero se cruzaban las declaraciones de guerra.
El plan franco-español era ir sobre Jamaica y ocupar las plazas marítimas de Portugal, de acuerdo o violentamente, si los portugueses se oponían a sustraer sus puertos a los ingleses.
Las cosas ocurren de manera muy distinta.  Antes de llegar la escuadra francesa a las Antillas, la escuadra inglesa había tomado la Martinica, para después desembarcar y ocupar La Habana.  Otro tanto ocurría en Manila.
Al revés sucedían las cosas en la colonia portuguesa de Sacramento, donde los ingleses y portugueses eran desalojados por tierra y mar.  En la Península, Aranda, como general en jefe, ocupaba diversas zonas y ciudades de Portugal.
Poco después de declarada la guerra, ya se hablaba de paz.  Comienzan las negociaciones y los intercambios.  La pérdida de La Habana debilita la posición española.  La Paz de París (marzo de 1763) no se presentaba ventajosa para España, tras una guerra breve, pero desgraciada.  Para Francia era humillante, y representaba la casi liquidación del Imperio colonial francés en América. Sin embargo, la alianza española les había permitido pactar en mejores condicioes a como lo hubieran hecho dos años antes.  La paz fue considerada porlos componentes del Pacto de Familia como una tregua para preparar la revancha y cortar la expansión inglesa en América.
El Tratado de París determinaba que los pleitos referentes a presas hechas a los españoles en época de paz se verían ante los tribunales del Almirantazgo inglés; los ingleses devolverían sus fortificaciones en Honduras; pero se les permitía cortar, cargar y transportar el palo de tinte o campeche.  Inglaterra devolvía a España sus conquistas en Cuba y Filipinas; pero España cedía la Florida, coon el fuerte de San Agustín, y la bahía de Pensacola.  En contrapartida, Francia prometía a Carlos III Louisiana, aunque la cesión no se hizo hasta 1764, siendo necesario ocuparla por las armas en 1769.  España, por su parte, devolvía a Portugal la colonia de Sacramento y las plazas ocupadas en tierra portuguesa.