21 mar. 2016

LA PAZ DE UTRECHT

En la Paz de Utrecht se debaten problemas de orden económico, cultural y político, esto es: la vida real de una nación y sus relaciones profundas entre las divversas naciones. Estas relaciones profundas entre las diversas naciones tienen muy poco que ver con la pura técnica de las relaciones diplomáticas, concepto para nosotros desprestigiado, trasnochado y totalmente superado por el de las relaciones internacionales.
Utrecht, vértice entre decadencia y recuperación, representa para la monarquía española una encrucijada histórica. Las grandes paces de los ordenamientos europeos de la Historia Moderna son Westfalia, Utrecht y Viena. En Westfalia, tras la Guerra de los Treinta Años, fracasa nuestra política continental y quedan derrotados los ideales ecuménicos, caros a lso españoles, de paz cristiana.
En Utrecht fracasa nuestra política mediterránea.
En Viena, después de las guerras napoleónicas, fracasa nuestra política americana.
En los grandes tratados del siglo XX, a continuación de las guerras mundiales, España ni siquiera participa.
En resumen, buenos jalones para los que se vean solicitados por consideraciones pesimistas acerca de la Historia de las Españas.
Utrecht encierra a España en sus límites naturales, abre el ciclo de la preponderancia inglesa, y también, y es importante, la hegemonía cultural francesa.