24 ene. 2015

MARTÍN EL HUMANO

La situación surgida de la muerte de Juan I presentaba cierta complejidad. Por un lado, era general la opinión de que, a falta de herederos varones, la Corona había de pasar a su hermano Martín, duque de Montblanch, que en aquellos momentos se encontraba en Sicilia gobernando la isla junto a su hijo Martín el Joven. Por otra parte, Mateo de Castelbó, conde de Foix y yerno del difunto Juan I, alegó sus derechos por vía de su esposa.
En tan crítica situación, María de Luna, mujer de Martín, se hizo cargo de la defensa del principado frente a la invasión del de Foix. Cuando el monarca llegó desde Sicilia, el peligro estaba prácticamente conjurado. el de Foix fue rechazado, mas aún cuando no encontró en los otros soberanos peninsulares, Enrique III de Castilla y Carlos III de Navarra, ninguna clase de estímulo.
El reinado de Martín el Humano, último monarca de la casa de Barcelona, supone un intento -fructífero en gran medida- de corregir los errores de su antecesor. Su experiencia en tareas de gobierno era ya bastante considerable cuando se hizo cargo de los estados continentales de la Corona de Aragón. En Sicilia, siendo duque de Montblanch, había constituído un excelente soporte para los jóvenes monarcas Martín y María. Sin recibir apenas ayuda de su hermano Juan I, consiguió pacificar la isla, derrotando al jefe rebelde, Andrea Chiaramonti, y poniendo fin, de momento, a las disputas entre los distintos clanes nobiliarios. Cuando María muera, en 1402, y Martín el Joven case con la infanta Blanca de Navarra, se puede decir que la isla se encuentra ya firmemente ligada a la Corona de Aragón.
De forma semejante, el problema sardo se va a resolver definitivamente en los primeros años del siglo XV. La crítica situación de los catalanesen la isla se vino a agravar cuando a los rebeldes, dirigidos por Brancaleone Doria, se unió el vizconde Guillermo de Narbona, quien presentó sus derechos a la isla, apoyado por el papa de Roma y Ladislao de Nápoles. En 1409, Martín el Humano encomendaba a su hijo la reanudación de las campañas en la isla. Afortunadamente, Cataluña se volcó en apoyo de esta empresa, organizando una flota y un ejército al mando del almirante Torrelles y el conseller Desvalls. el 26 de junio tuvo lugar un choque decisivo en el camino entre Cagliari y Oristán, en el lugar de Sant Luri. Los rebeldes fueron aplastados sin remisión. Brancaleone Doria fue hecho prisionero, y el vizconde de Narbona consiguió evitar esta misma suerte refugiándose en Oristán. Tan magnífica victoria se vio empañada al poco tiempo, por la muerte de Martín el Joven, víctima de las fiebres. Sin embargo, la suerte de la isla estaba ya decidida. Un nuevo triunfo de las armas catalanas en Oristán, en agosto de 1409, supuso el definitivo epílogo de una rebelión que había costado esfuerzos ingentes a la Corona aragonesa.
En el orden interno, la política de Martín el Humano pretende ser desde un pricipio una reacción frente a las tendencias aristocratizantes que habían predominado en el reinado de su antecesor. La propia María de Luna, regente durante los primeros meses en nombre de su esposo, se hizo portavoz de las quejas del patriciado y las clases más desheredadas y nombró una comisión encargada de abrir proceso contra los consejeros de Juan I. Martín aparecerá al final como el monarca apaciguador. Al cabo de unos años, éstos serán perdonados, aunque paraleleamente intente por todos los medios una política de acercamiento hacia los grupos más modestos, duramente catigados por los efectos de la crisis económica que ya estaba haciendo estragos en sus estados. La frecuencia con que el monarca reúne Cortes es buena muestra de la toma de concincia de las dificultades que atravesaba la Corona de Aragón.
En los últimos años de su reinado, al malestar creciente entre el elemento popular se va a unir el recrudecimiento de la pugna de facciones en las diudades: Lunas frente a Urreas, en Aragón; Centcelles frente a Soler, en Valencia...
Cuando Martín muere el 31 de mayo de 1410, la falta de heredero varón abría la incógnita de una problemática sucesión.

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