3 mar. 2013

LEÓN Y CASTILLA SE UNEN

A la muerte de Alfonso V heredó la corona su hijo Bermudo III (1027-1037), que, teniendo por vecino, como conde que era de CAstilla, al ambicioso rey de Navarra, Sancho el Magno, le declaró una guerra con motivo de una cuestión de límites territoriales entre León y Castilla.
Surgió tal conflicto con motivo de la reedificación de Palencia por Sancho el Magno, pues ambos monarcas afirmaban que el territorio de dicha ciudad correspondía a sus respectivos reinos, que el territorio perteneciente a las actuales provincias de Palencia y Valladolid que la primera consecuencia histórica fue que, en la división militar y administrativa, Valladolid acabó figurando como capital de Castilla la Vieja desde entonces.  De hecho, la locución popular afirma: "Villa por villa, Valladolid en Castilla".
Respecto a la reedificación de Palencia, se dice que, cazando un día Sancho el Magno por el sitio en que estaban las ruinas de la antigua Palentia,se empeñó en la persecución de un jabalí, entrando tras él en una gruta donde se había refugiado.  Pero, al disparar su jabalina, sintió paralizado el brazo.  Al mismo tiempo advirtió que en el fondo de la gruta había un altar con una imagen de San Antolín.  Y, comprendiendo que la súbita parálisis que le había acometido era un castigo del Santo por la irreverencia con que entró en su ermita, le pidió humildemente perdón, ofreciendo convertir aquel modesto santuario en un grandioso templo y reedificar esta ciudad.  Aquella modesta ermita es hoy la catedral de Palencia, cuyo patrono es San Antolín.
Leyendas aparte, el litigio entre Bermudo III y Sancho el Magno de Navarra se arregló con el casamiento de Doña Sancha, hermana del rey de Leó, con Don Fernando, hijo del monarca navarro, bajo la condición de que los nuevos esposos llevarían el título de Reyes de Castilla.
También se exigió que formaría parte de este reino el territorio leonés conquistado por Sancho el Magno entre el Pisuerga y el Cea.  De esta forma se transformaba en monarquía el antiguo condado de aquel nombre.
El monarca leonés admitió tal condición con verdadero disgusto.  Y esto fue la causa de que Bermudo III declarara más tarde la guerra a su cuñado el rey navarro.
Pero el monarca de León fue muerto en un combate librado en el valle de Tamara, junto a Carrión de los Condes.  Y entonces vino a heredar la corona su hermana Doña Sancha, esposa de Fernando I de Castilla, quien por tal circunstancia reunió sobre su frente las coronas de estas dos monarquías, entronizándose en ellas la Casa de Navarra.
Bueno será recordar que Sancho el Magno estaba casado con Doña Elvira o Doña Mayor, hermana de Don García, conde de Castilla, la cual heredó este condado por haber muerto su hermano sin sucesión.  Ocurrió que cuando se hallaba en León para celebrar sus bodas con Doña Sancha, hermana de Bermudo III fue asesinado por los vedas, nobles castellanos enemigos del conde Don García, refugiados en León.
La princesa Doña Sancha casó más tarde, según se dijo, con Don Fernando I de Castilla, hijo de Sancho III de Navarra y de Doña Elvira o Doña Mayor, hermana del conde asesinado.
Cuando Sancho III el Magno se anexionó Castilla, se sintió fuerte y abrió el país a la influencia de los monjes cluniacenses, que, a través del famoso Camino de Santiago, introdujeron las nuevas creaciones románicas en todo su reino. 

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