4 mar. 2013

FERNÁN GONZÁLEZ Y EL CONDADO DE CASTILLA

¿Cuál es el origen del condado de Castilla?
El nombre de Castilla empezó a sonar en el siglo IX aplicándose al territorio en que la geografía antigua situaba a los murbogos o turmodigos, y luego a las provincias de Autrigonia y Cantabria reunidas.
Desde el siglo XI, en los diplomas se leen indistintamente los nombres de Castello, Castilla, Bardulia, Vetulia y Vellegia.  Y de este último se formó finalmente el de Castilla la Vieja para distinguirla de la Nueva, que se constituyó después de la conquista de Toledo.
Corta extensión debió tener al principio el territorio castellano, pues un antiguo romance dice así:

"Harto era Castilla -pequeño rincón
cuando Amaya era cabeza -y Fitero el mojón"

Más tarde, cuando se acrecentó el territorio del condado, su capital fue Burgos, fundada por el conde Diego Rodríguez Porcellos en el año 884.
Puede afirmarse que el territorio conocido antiguamente con los nombres de Cantabria y Bardulia y situados en la prolongación oriental del reino asturleonés, tomó el nombre de Castilla por la multitud de castillos y fortalezas que se levantaron en las extensas altiplanicies de esta comarca al iniciarse la Reconquista, para impedir las incursiones o algaras de los árabes.
Dicho territorio, dependiente de los reyes de León, fue gobernado al principio por condes, jefes militares revestidos de una autoridad casi omnímoda, que despertó pronto en ellos la idea de emancipación.
Según se dijo, estos condes no acudieron a la batalla de Valdejunquera, por lo que fueron encarcelados por Ordoño II.  Pero entonces Castilla se dio un gobierno popular independiente bajo la dirección de los magistrados jueces, que lo fueron Laín Calvo y Nuño Rasura.
Algunos historiadores afirman, sin embargo, que dichos magistrados sólo intervinieron en pleitos civiles sin ejercer soberanía y coexistiendo con los condes castellanos.  Estos dignos jueces comenzaron a ejercer sus funciones judiciales en el pórtico de la iglesia de una pequeña villa, que por esto sin duda tomó el nombre de Visjueces, y en la cual se hallan erigidas las estatuas de Laín Calvo y Nuño Rasura.
También se conserva en Burgos la vetusta silla en que Laín Calvo, dicen, administraba justicia a los nobles hijos de la antigua Bardulia.
Pero la institución de los jueces duró poco tiempo, y entre los más distinguidos condes figuran Fernán González (912-970), hombre valeroso y sagaz, que aprovechando la debilidad de los reyes leoneses y sus luchas con Abderramán III logró hacer independiente el condado de Castilla, contribuyendo además poderosamente a la Reconquista.
La tradición ha conservado a Fernán González como un héroe legendario, de quien se refieren mil aventuras caballerescas, y en cuyo honor entonó la épica castellana una de sus primeras composiciones.
Algunos historiadores opinan que fue durante la minoría de edad de Ramiro III cuando se realizó la emancipación de Castilla.
Una leyenda supone, no obstante, que la independencia castellana fue otorgada por Sancho I de León en pago de un caballo y de un halcón que le había vendido Fernán González, bajo condición de doblar el precio convenido por cada día que el rey dejara de pagarlo.  Pasaron siete años y Fernán González pidió el dinero, que importaba ya sumas fabulosas.  Y, no pudiendo satisfacerlas, el monarca leonés accedió en cambio a la emancipación del condado de Castilla. Como decimos: una leyenda.
El poema consagrado a Fernán González dice de él "que moros nin cristianos non le podían venzer" (SIC).
Dicho héroe fue también legislador, pues adicionó a las leyes dadas por los jueces de Castilla algunas ordenanzas inspiradas en un hermoso espíritu de humanidad.  Efectivamente, en una de sus disposiciones se establece que los señores traten a sus vasallos y criados como a sus hijos, y que aquéllos consideren a sus amos como a padres.
De las muchas aventuras caballerescas de Fernán González destaca su novelesco casamiento con la infanta Doña Sancha de Navarra y su encarcelamiento en León.   También se cita la gloriosa espada, que brilló más tarde en manos del famoso Garci Pérez de Vargas, uno de los conquistadores de Sevilla.  Esta espada se conserva en la Biblioteca Colombia de la ciudad del Guadalquivir.

1 comentario:

Bardulia.Historia dijo...

Interesante artículo sobre el origen de Castilla, aunque quizás con demasiadas refeencias "legendarias". Les dejo un enlace para profundizar en la historia del condado de Castilla: www.condadodecastilla.es