22 dic. 2012

LOS CÉSARES HISPANOS

Entre todos los ilustres hombres de gobierno que Hispana dio a Roma, destaca en primer lugar el emperador Trajano (98-117), el primero de los Césares romanos nacido fuera de Italia y el más famoso de ellos.
Trajano nació en Itálica, ciudad cercana a Sevilla, y fue un gran soldado que restableció la disciplina del ejército y conquistó la Dacia (actual Rumanía), alcanzando en su tiempo el Imperio Romano su mayor extensión.
Reorganizó también la administración y ordenó la construcción de muchas grandes obras púbicas.  A él se debe el florecimiento de no pocas ciudades hispanas, como Itálica, Emérita Augusta y Caesaraugusta, así como la construcción, entre otros, del puente de Alcántara.
Trajano era además un hombre bondadoso y un gran amante de la justicia.  Caminaba a pie entre sus soldados para dar ejemplo y, juntamente con su bella esposa Plotina llevó siembre una vida sencilla y ejemplar.
También fueron hispanos los emperadores Adriano (117-138), hijo adoptivo y sucesor de Trajano y Teodosio (379-395), que contuvo por algún tiempo la decadencia del Imperio.  Asimismo lo fue Marco Aurelio.
Adriano fue el gran reorganizador del Imperio.  Pasó su reinado viajando por todas las provincias romanas, muchas veces a pie y con escaso séquito, pero siempre estudiando minuciosamente sus actividades y recursos y también sus necesidades.  Construyó útiles y magníficos edificios y otras obras públicas a través de todo el Imperio.  El más grandioso de los alzados por él en Roma fue su mausoleo, gran torre redonda todavía en pie, que fue convertida en la Edad Media en fortaleza y se conoce con el nombre de Castel Sant'Angelo.
En cuanto a Teodosio, poco pudo disfrutar de su poder, pues murió al año siguiente de compartir el gobierno con Graciano y Valentiniano II.  Declaró el catolicismo como religión oficial.  A la muerte de Teodosio, el año 395, el Imperio quedó dividido entre sus dos hijos: Arcadio, en la parte oriental, con capital en Constantinopla, y Honorio, la parte occidental, en descomposición, sin residencia imperial fija.  
Por lo que respecta a Marco Aurelio (161-180), se supone que nació en la Bética de familia hispana.  En los ratos libres que le dejaba la vida militar y campamental, compuso sus serenos "Pensamientos", de una moral casi comparable a la cristiana, pese a no haber conocido sino el estoicismo.

No hay comentarios: