13 ago. 2012

PRIMER SITIO DE MADRID E INTENSIFICACIÓN DE LA AYUDA INTERNACIONAL (III)

Varela organizó, pues, la línea de asalto con las fuerzas de Delgado Serrano, Castejón, Asensio Cabanilles, Barrón, Tella y Monasterio.  Se inició el avance hacia Madrid, ocupándose las poblaciones de Brunete, Villaviciosa de Odón, Alcorcón, Getafe, Leganés y Villaverde. El 4 de noviembre se tomaron los aeródromos de Cuatro Vientos y Getafe, y se estableció el plan de ataque del casco urbano.
Ante el peligro que se avecinaba, los gubernamentales necesitaban un gabinete que gozase de las máximas simpatías populares, de forma que las masas ciudadanas prestaran su apoyo a la defensa de la ciudad.  El 5 de noviembre cayó Giral, considerado como moderado, y se formó un nuevo gobierno con participación cenetista, presidido por Largo Caballero, con el cual los anarquistas estaban dispuestos a cooperar.
Toda la ciudad se preparó para resistir el empuje de Varela construyendo barricadas, parapetos, trincheras...
Las milicias populares se aprestaron a defender Madrid al grito de "¡No pasarán!", que tan famoso hizo Dolores Ibárruri, "la Pasionaria".  Esta situación presentaba factores favorables y adversos para las tropas de Franco:

-A favor estaban el número de madrileños simpatizantes de los nacionales (aproximadamente la mitad de la población, a pesar de ser Madrid un reducto marxista), bien por la afinidad de ideas políticas, bien a causa del terror que los "paseos" y los "Comités Populares" habían causado en gran parte de la población.  A esto hay que añadir la estrategia militar con que se estaba organizando el asedio, lo cual aseguraba un triunfo de los nacionales, en contraposición con las organizaciones milicianas de defensa.  Tanto la ciudad como su frente de batalla estaban controlados por las milicias de cada partido, armadas por Largo Caballero y con posibilidad de enfrentamientos entre ellas, puesto que la lucha entre los partidos proseguía.  Después del desastre de Somosierra y Guadarrama, ante la vista del fracaso, se formaron brigadas mixtas compuesta por milicianos y reclutas, adiestrados por militares profesionales pertenecientes al ejército soviético.  Sin embargo, las milicias siguieron cometiendo los mismos errores que habían cometido en Andalucía; pero mientras tuvieron municiones y edificios que defender, luchaban hasta la muerte.  Tras ellos, entorpeciendo las carreteras que llegaban hacia Madrid, marchaban miles de familias campesinas que huían de sus pueblos. En la capital, los problemas de abastecimiento y de transporte se vieron agravados por la llegada de los refugiados, que acampaban en los parques, en las estaciones de metro y en los confiscados palacios de los ricos.
-Como factores adversos estaban, en primer lugar, el emplazamiento de la ciudad.  Por el lado del que se había establecido el asalto, oeste y sudoeste, Madrid quedaba en alto, lo que le proporcionaba ventajas defensivas.  En segundo lugar, la escasez de aviación, en contraposición a los aparatos que los rusos habían suministrado  a los asediados.  En tercer lugar, la ayuda que suponía el contingente de las Brigadas Internacionales, en contraposición con el desgaste de las fuerzas de Varela desde que comenzó la campaña en el sur.  Finalmente, y como factor psicológico, estaba el miedo de la población civil madrileña a las posibles represalias y drásticas medidas disciplinarias de los generales de Burgos.

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