5 ago. 2012

LOS NÚCLEOS COMUNISTAS

El proceso de escisión del Partido Socialista había provocado el nacimiento de dos facciones independientes, que constituiría el Partido Comunista Español (P.C.E.), formado por parte de las Juventudes Socialistas, y cuyas cabezas visibles serían, entre otros, Ramón Merino Gracia, Vicente Arroyo, Emeterio Chicharro...; y la facción "tercerista" del Partido Socialista, que a su vez formaría el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.), cuyo primer Comité Nacional estaría formado por García Quejido, Anguiano, Núñez de Arenas, Virginia González, Perezagua,Torralva Beci, Evaristo Gil y Luis Mancebo.  Sus concepciones sobre la revolución y la fuerza social que debían dirigirlas, entre otras, los había separado de sus raíces.  En definitiva, quedaron en el Partido Socialista los que se negaban a admitir la nueva premisa revolucionaria, es decir, la necesidad de la dictadura del proletariado.
Como era de esperar, pronto comenzaron las negociaciones para la fusión de los dos partidos, consiguiéndose la firma del pacto de fusión de ambos el 13 de noviembre de 1921.
Al final de este período, vemos cómo los núcleos socialistas han continuado en su labor de identificación entre los cuadros dirigentes del Partido Socialista y de la Unión General de Trabajadores, a la vez que se aíslan del resto  de las organizaciones obreras. Al mismo tiempo ha triunfado la tendencia reformista de Iglesias, Besteiro, Largo Caballero, Barrio..., aunque también exista dentro del mismo una corriente parlamentarista, que discrepará de la línea seguida durante la Dictadura.
La corriente anarco-sindicalista llegará a este momento con sus cuadros prácticamente deshechos y con unos militantes agotados por los difíciles años precedentes. Esto vale tanto para las zonas industriales como para Andalucía.
Las zonas de influencia de ambas centrales han variado algo con el paso del tiempo, aunque siguen conservando sus bastiones tradicionales.
La CNT sigue siendo preponderante en Barcelona, Zaragoza, Valencia, Sevilla, Málaga y Cádiz.  Mantienen sus posiciones en competencia con los socialistas en Asturias y avanzan en La Coruña.  Sin embargo han retrocedido, en beneficio de la UGT, en Jaén, Córdoba y Badajoz.
La UGT sigue teniendo sus centros en Madrid, Asturias y Vizcaya. La política agraria preconizada en sus últimos congresos les facilita el avance en núcleos agrícolas andaluces.  Al final del período empieza a sentir la escisión de los grupos comunistas, que merman sus filas -aunque todavía cuantitativamente insignificantes- en Madrid, Asturias, Vizcaya, Guipúzcoa y Valencia.
Los Sindicatos Católicos, podríamos decir que están en todas partes, pero su influencia es escasa.  Nuevamente habrá que señalar la importancia de los Sindicatos Católicos Agrarios en sectores minifundistas.
Únicamente faltaría por señalar la implantación de los llamados "Sindicatos Libres".  Como hasta ahora hemos tratado de encuadrar el Movimiento Obrero en sus organizaciones de clase y los historiadores han demostrado fehacientemente que estos "sindicatos" tienen carácter de agrupación al servicio de la Patronal, en este estudio prescindiremos de ellos.

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