23 ago. 2012

CONSOLIDACIÓN INTERIOR DEL RÉGIMEN DE FRANCO

Algunas de las medidas de estructuración habían sido ya planeadas en el período 1936-1939, respondiendo al principio de totalidad en que se inspiraban.  Para ello, el 30 de enero de 1938 se daba forma a la Administración del Estado creando los departamentos ministeriales que venían a sustituir a la Junta Técnica de Defensa de 1936, cuya presidencia se confiaba al generalísimo Franco como jefe del Estado, reforzando su poder, ya que el artículo 17 le atribuyó "la suprema potestad de dictar normas jurídicas de carácter general".  Siguiendo la línea de concentración de poder, por ley del 8 de agosto de 1939 se dotaba al generalísimo de la capacidad de legislar y de hacerlo incluso sin previa deliberación del Consejo de Ministros, en base a la necesidad de una "acción más directa y personal del jefe del Estado".
El Movimiento fue nutriéndose de la ideología que aportaron los grupos que se sumaron a él: falangismo, tradicionalismo y Acción Española, agrupándose en este último los monárquicos y católicos.
La prohibición de los partidos políticos de 1936 respondió a la ideología falangista, que preconizaba esta postura desde su propia fundación:

"El movimiento ahora fundado no es un partido, sino un movimiento por sí, podríamos decir incluso un antipartido.  No pertenece, quede claro de una vez y para siempre, ni a la derecha ni a la izquierda.  En la derecha está la intención de conservar un orden económico que es injusto.  En la izquierda está el deseo de derrocar el orden económico, incluso si esto significa perder mucho de lo que es bueno... Los partidos políticos deben desaparecer, nadie ha nacido miembro de un partido político."  (José Antonio, OBRAS COMPLETAS)

Consecuentemente fueron unificadas todas las fuerzas que se habían aglutinado alrededor del ejército, procediéndose a la fusión de Falange Española y de las J.O.N.S. con la Comunión Tradicionalista, no sin que se opusieran a la misma ortodoxos de ambos grupos, representados por Hedilla en la Falange y Fal onde entre los tradicionalistas.
Ya con la denominación de Movimiento NAcional fueron puestos bajo el control del jefe del Estado por decreto del 31 de julio de 1939, dándosele el título de jefe nacional del mismo.  En este decreto se establecía lo siguiente:

"El Jefe Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., supremo caudillo del Movimiento, personifica todos los Valores y todos los Honores del mismo.  Como autor de la Era Histórica, donde España adquiere las posibilidades de realizar su destino y, con él, los anhelos del Movimiento, el jefe asume en su entera plenitud la más absoluta autoridad.  El jefe responde ante Dios y ante la Historia."

La fusión de todos estos grupos: falangismo, tradicionalismo, monarquismo y catolicismo no fue total.  El único grupo que desapareció para integrarse fue la Falange.  El resto ofreció resistencia, funcionando a través de círculos, clanes o familias.
El núcleo que formará el germen principal de la Falange de posguerra estará formado por los "propagandistas", quienes prestarán a Franco una total colaboración.  Formaron parte del grupo Ibáñez Martín, Martín Artajo, Ruíz Jiménez, Castiella...

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