12 jul. 2012

EXPANSIÓN DEL PSOE Y OTRAS ORGANIZACIONES (I)

La década de 1910-1920 supuso un período de gran impulso en todas las organizaciones obreras, tanto en aquellas que propugnaban el apoliticismo como en las que eran partidarias de lo contrario.
El núcleo político conoció una época de grandes éxitos electorales, logrados, en buena medida, gracias a la nueva táctica surgida del desastre de 1909.  De ahora en adelante las candidaturas socialistas estarán estrechamente ligadas a las republicanas, con lo que se consigue, como es natural, ampliar la base.  No obstante, el propio Partido Socialista conoce un período de auge, cuyo techo se alcanza en 1915 con 14.332 afiliados, a partir de cuya fecha se inicia una recesión.  En estas condiciones se celebra el congreso de 1912, cuyo tema principal sería la conveniencia o no de continuar la conjunción con los republicanos.  Los debates dividieron al partido, mostrándose en contra Quejido, Largo Caballero, Pérez Solís y García Cortés, y a favor, Pablo Iglesias, Perezagua e Indalecio Prieto.  Como es natural, triunfó la postura mantenida por Iglesias.  Sin embargo, la escisión había llegado a tal punto, que hubo necesidad de que fueran confirmadas las decisiones por un referéndum celebrado en 1914 entre todas las agrupaciones.  Las nuevas ideas que entraban en el seno del Partido Socialista llevaron a estudiar el problema agrario, que hasta entonces había sido totalmente marginado.  Entre los acuerdos adoptados, constituyentes de un programa mínimo, destacamos el de "supresión de ejércitos permanente y armamento general del pueblo", por lo que tiene de reflejo del nuevo socialismo que empieza a fructificar en el resto de Europa.
El congreso eligió Nuevo Comité Nacional, en el que siguió Iglesias de presidente.  Es de destacar la asistencia al mismo de las "Nuevas Generaciones": Prieto, Pérez Solís, Núñez de Arena, Saborit (presidente de las juventudes socialistas), etc...
Las bases "geográficas" del Partido Socialista en 1915 (con centro indiscutido en Madrid) eran las siguientes: Andalucía, 6.988; Castilla La Mancha, 1.925; País Vasco y Navarra, 968; Extremadura, 997; Castilla y León, 837; Levante, 813; Galicia, 754; Asturias, 581; Cataluña, 304; Baleares, 801; Aragón, 18; extranjero, 66.  En total, 14.332 afiliados.
Si hemos visto en el Partido Socialista la ascensión en este período, de una forma paralela la volvemos a encontrar en la Central Sindical.
El número de secciones pasa de 305 a 384 desde junio de 1910 a febrero de 1915.  En los mismos períodos, el número de afiliados pasó de 40.984 a 121.553.  Por regiones, es de destacar el triánguo formado por Madrid-Vizcaya-Asturias, aunque los mayores porcentajes de aumento se dan en Ciudad Real, Vizcaya y Álava.  ¿Causas?  Madrid contó con los miles de asociados que le proporcionó la absorción de la Federación de Ferroviarios.  En Vizcaya, por otro lado, tuvo un gran efecto la huelga de 1910.
No obstante, y fruto de las nuevas ideas, es la penetración socialista en núcleos agrarios como Ciudad Real y Jaén, aunque todavía sea insignificante en el resto de Andalucía.
Los congresos de la U.G.T. fueron tendiendo, paulatinamente, a la sustitución de los sindicatos de oficio por los de industria, lo que haría aparecer los grandes sindicatos mineros, ferroviarios, etc...
Al referirnos al Partido Socialista, hemos señalado ya la presencia en los puestos directivos de la generación de recambio.  Pues bien, en la U.G.T. ocurre lo mismo.  De ahora en adelante veremos en los puestos de responsabilidad a Besteiro, Largo Caballero, García Cortés, etc...  Asimismo vemos que va desapareciendo el "obrerismo inicial".  La intelectualidad no estará representada en solitario por Vera, sino que en el congreso de 1915 intervendrán ya Fabra Ribas, García Cortés, Araquistáin, Núñez de Arenas y el propio Vera.

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