30 jun. 2012

EL SISTEMA CANOVISTA DEL "TURNO" EN LA VIDA POLÍTICA (y IV)

Cánovas, considerando el partido conservador "exhausto e impopular", así como incapaz de defender la monarquía, obró con rapidez y aconsejó a la regente María Cristina de Habsburgo, esposa del difunto Alfonso XII (que había muerto de tuberculosis), que designara un gobierno liberal, organizado con Sagasta y en el que ocuparan carteras personalidades significadas: Moret, Baránguer, Montero Ríos, Jovellar, Gamazo, Alonso Martínez, Camacho y Venancio González.  Martínez Campos y Cánovas fueron nombrados presidentes del Senado y el Congreso, respectivamente.  Sagasta adquirió la mayoría en las Cortes y convirtió en ley las conquistas liberales el 69.  Si no tuviéramos en cuenta que una política minoritaria, separada del país, era la que gobernaba, tendríamos que estar de acuerdo en que España era "la monarquía más democrática de Europa", con su ley de asociación, el juicio por jurado y el sufragio universal.
Sagasta, en su largo gobierno (noviembre 1885 a julio de 1890), reforzó el régimen contra la amenaza de la izquierda.  Los liberales hicieron prevalecer sus principios políticos más innovadores, audaces y exigentes, limitados a "conservar y resistir".  En esta situación, Martos, Canalejas, Castelar... no tuvieron por qué acudir a la violencia y encontraron lógica y fructífera esta monarquía semidemocrática.  Castelar era ensalzado por la sociedad de la Restauración y, en su rechazo a la violencia, aparecía como un trofeo exhibido por el régimen.
Cada día estaban más convencidos Cánovas y Sagasta de que no podían funcionar sin dos partidos claramente definidos; por ello, recíprocamente se apoyaban y esforzaban para mantenerse en pie: 

"La primera necesidad es que no se interrumpan las amistosas relaciones de colaboración que existen entre ambos partidos" (SAGASTA)

"Es obligación nuestra mantener lealmente nuestra solidaridad con el partido liberal, evitando todos los pretextos que puedan perturbarla" (CÁNOVAS)

Aunque faltaba homogeneidad y disciplina para este turno a la inglesa, los dos partidos se fueron sucediendo en el gobierno: Cánovas, desde julio de 1890 a diciembre de 1892; Sagasta, desde diciembre de 1892 hasta marzo de 1895; le volvía a suceder Cánovas, quien fue asesinado por el anarquista Angiolillo en agosto de 1897; volverá de nuevo Sagasta en octubre de 1897 hasta marzo de 1899, en que vuelven los conservadores con un nuevo jefe: Francisco Silvela. En marzo de 1901 volvía Sagasta y continuaba en el gobierno cuando Alfonso XIII, nacido en 1886, juraba ante las Cortes, en mayo de 1902, guardar la Constitución y las leyes.

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