28 sept. 2015

LA CONQUISTA DEL PERÚ (III)

Desde muy antiguo se habían sucedido en aquel país interesantes culturas, entre las que los estudiosos destacan la Chavín, que floreció en la región septentrional entre los años 1000 y 200 a. de C.; las de Salinar, Paracas, Chanapata y Chiripa (200 a. de C. al 400 d. de C.), que establecieron los primeros cultivos por irrigación: la cultura de Tiahuanaco (1.000-1.300 d. de C.) que se desenvolvió en la orilla boliviana del lago Titicaca, rendía culto a la divinidad solar. Sus gentes produjeron impresionantes monumentos de piedra, como la conocida Puerta del Sol, y desarrollaron la metalurgia del oro, la plata, el cobre y el bronce. La expansión de la cultura de Tiahuanaco viene confirmada por la presencia en toda la región del Tahuantinsuyu de los símbolos en que plasmó su cosmovisión. Es posible que a la expansión cultural acompañase la unificación política. Podría confirmar esta hipótesis el hecho de que hacia el 1.300 comienza a observarse una reacción particularista, que se manifiesta en el renacimiento de numerosas culturas locales, como las de Chimú, Huamachuco, Chancay, Ica, Collao e Inca. A este período de fragmentación cultural y, posiblemente, política, que se extiende entre el 1.300 y el 1.440 d. de C., siguió otro durante el cual los pobladores de una de las regiones antes mencionadas, los incas, llevaron a cabo la unificación militar y política del país.
Los incas constituían una tribu, de lengua quechua, asentada originariamente en la región de Cuzco. Las leyendas indígenas contaban cómo el gran dios Vircacocha, que se identificaba con el Sol, había creado el mundo y los hombres, pero, indignado por su mal comportamiento, los había destuíro a todos con un diluvio universal. Compadecido, sin embargo, el dios, hizo nacer de las cuevas de Pakaritampu cuatro parejas, los llamados Ayares Intip-Churín, es decir, los hijos del Sol, el mayor de los cuales los guió por la tierra llevando en la mano un cetro que hundía en el suelo pra comprobar el espesor del humus. Su nombre era Manco Cápac ("Cápac" significa "el glorioso" o "resplandeciente"). Al llegar al valle del río Huatanay, el cetro se le hundió tanto en la tierra, que no lo pudo sacar. Allí fundó la ciudad de Cuzco, nombre que significa "ombligo", manifestando con ello que aquél sería el centro de su pueblo. Los demás hermanos murieron, y Manco Cápac, unido a su hermana y esposa, Mama Huaco, fue el padre de todos los vivientes. Las leyendas hablaban de los "ingas" o "jefes supremos" que habían sucedido a Manco Cápac. El más notable de ellos había sido Sinchi-Roca, el cual, fingiéndose hijo del Sol, se hizo llamar Viracocha y se hizo con el poder supremo mediante un golpe de Estado. A partir de él, los demás incas (corrupción de la palabra "inga", que es la original y la que utilizaron todavía los cronistas españoles) se lanzaron a la conquista de todo el país, después de vencer la resistencia encarnizada que algunas tribus, como la de los collas, les opusieron. en tiempos inmediatamente anteriores a la llegada de los españoles, los incas habían conquistado el país de los "quitus", en el actual Ecuador. El inca conquistador, Huayna Cápac, que ya tenía un hijo y heredero llamado Huascar, se casó con una princesa quitu, de la que nació Atahualpa. En los días de Pizarro, el Imperio de los incas se encontrará dividido por las luchas fratricidas de Huáscar y Atahualpa. Ésta sería la oportunidad que aprovechó el español para someter el país.

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2 comentarios:

Blanca Miosi dijo...

Excelente resumen de la formación de del imperio incaico, Francisco. Aunque hay ciertos detalles que valdría la pena aclarar para la tus lectores:

El inca más importante fue el fundador, Manco Capac, su esposa fue Mama Ocllo. El segundo inca importante y que fue el que realmente unificó el imperio incaico y creo su administración fue Pachacutec, el más importante y conocido de todos. Su hijo, el inca Tupac Yupanqui, quien fue el que expandió el Tahuantinsuyu hasta Pasto en Colombia y Tucumán en Argentina.
Con la conquista española se redujo el imperio, y con el regalo que hizo Simón bolívar de gran parte del territorio peruano a uno de sus generales para la creación de Bolivia, Perú perdió una de las zonas más ricas en minerales y tierras de cultivo.
En mi novela "El cóndor de la pluma dorada" salen a relucir muchas de las partes históricas que no se enseñan ni siquiera en las aulas escolares peruanas.

FRANCISCO GIJON dijo...

Gracias, querida Blanca, por tus aportaciones. Efectivamente, la fragmentación de Bolívar va a dar mucho juego en este blog, cuando llegue el momento. Pero me encanta que nos hayas regalado este avance para mejor comprender cuán amplia es la historia.

Besos