14 mar. 2016

LA GUERRA DE SUCESIÓN

La historia de la Guerra de Sucesión española no es solamente la historia interna de España, sino la historia de un conflicto euripeo, donde toman cuerpo los intereses antagónicos de Austria, Inglaterra, Holanda, Portugal y Saboya por un lado, y Francia y España, por otro.
La Guerra de Sucesión abarca, pues, un doble planteamiento. En primer lugar, este conflicto bélico es una guerra civil y los fenómenos internos españoles buscan su respaldo en las rivalidades europeas. Por otra parte, las políticas internacionales se adscriben a cada uno de los bandos de esta guerra civil, con lo que la Guerra de Sucesión se internacionaliza y las rivalidades europeas se encuadran en el marco de la Guerra de Sucesión española.
Los problemas internos de una guerra civil buscan cauces más amplios. Esto es también lo que ocurrió en la guerra de 1640. Para comprenderlo mejor: ¿No sucede algo parecido en la Guerra Civil de 1936-1939? ¿No trata un bando de apoyarse en las democracias europeas y en lo que representan las brigadas internacionales... mientras el otro bando lo hace en los países totalitarios? Y lo que es muy similar: las rivalidades europeas y mundiales se alinean en cada uno de los dos bandos de la Guerra Civil.
La Guerra de Sucesión es un hecho de tanto interés como lo pueda ser la Guerra de la Independencia un siglo después. Este interés está avalado por los problemas militares, diplomáticos, políticos y sociales que entran en juego.