13 abr. 2014

HISPANIA ROMANA II

Con los Antoninos se instaura una monarquía constitucional, apoyada, como es normal a lo largo del Imperio, en las clases medias. el Senado, que a la sazón fue constituido por representantes de la burguesía municipal, se convirtió en un cuerpo consultivo al servicio del emperador. La burocracia imperial y la oficialidad del ejército se reclutó también entre las clases medias. Así pues, la constitución del imperio fue adaptada por completo al esquema de fuerzas que realmente prevalecían en su seno.
Trajano es el primer emperador romano de origen provincial. Había nacido en Itálica, en aquella ciudad que siglos atrás fundara Escipión el Africano cuando todavía quedaban cartagineses por Hispania. Con Trajano el Imperio Romano alcanzó el máximo de su esplendor material y cultural. Su régimen, que algunos historiadores definen como verdadero "despotismo ilustrado", se propuso como meta suprema la de proporcionar a sus súbditos el mayor bienestar posible. trajano lo intentó y los resultados fueron tan positivos que mereció con justicia el título de "Óptimo Príncipe" que el Senado le confirió en el año 114. La época de Augusto pareció renacer en los días de Trajano. en su deseo de incorporar a la obra común todas las fuerzas de la sociedad, llegó a intentar la reconstrucción del antiguo Senado romano; pero no en balde le habían azotado las filas de la aristocracia los latigazos de anteriores emperadores. El patriciado no había perdido sólo el gusto, sino también la aptitud para el gobierno. La clase senatorial tuvo que formarse a base de los provinciales más destacados por su riqueza e influencia. Para evitar que esta medida debilitara el papel central de Roma, ordenó que los senadores provinciales, cualquiera que fuese su patria, adquiriesen bienes en Italia. En consecuencia, todas las provincias del Imperio y, desde luego, las hispánicas, registraron una desbandada de ricos burgueses que acudieron a Roma deseosos de ingresar en la aristocracia senatorial patrocinada por Trajano. Con ellos huían los capitales que necesitaban para comprar en Italia los bienes que se exigían como condición para optar a tan honrados puestos.
Al mismo tiempo el Imperio Romano llega al cénit de su esplendor y comienzan a notarse los primeros síntomas de una decadencia inevitable. La creatividad de la burguesía en los primeros tiempos imperiales había promovido en todas las regiones del Imperio el desarrollo de la vida económica. Mimados por el poder, los burgueses acumularon grandes capitales a costa e la explotación sistemática e las clases inferiores trabajadoras. Las riquezas adquiridas por la burguesía se invirtieron, preferentemente, en la compra de tierras que proporcionaron a sus propietarios rentas crecidas y seguras. Los ideales de la burguesía urbana comenzaron a degenerar. Su máxima aspiración ya no apuntaba al negocio productivo,sino al ocio rentable, a asegurarse una vida tranquila e inactiva, basada en ingresos seguros, aunque fuesen modestos. Los más afortunados vieron colmadas sus aspiraciones cuando la pereza fue cuasi canonizada oficialmente por el ingreso en la nobleza senatorial. La industria y el comercio entraron en franca recesión, mientras que la agricultura pasó a ser la actividad principal.

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2 comentarios:

Ricardo Miñana dijo...

Interesantes tus repasos de historia, es un grato placer pasar a leerte Francisco.
te dejo mis saludos y deseo
tengas una feliz semana.
un abrazo.

FRANCISCO GIJON dijo...

Gracias Ricardo. Bienvenido al blog y sobra decir que estoy abierto a sugerencias y anotaciones. Trato de contar modestamente la historia de España tal cual fue con la mayor distancia ideológica posible. Todavía queda mucho hasta que concluya el blog, pero espero me ayudéis entre todos.