13 ago. 2012

LA GUERRA EN EL VALLE DEL TAJO (II)

Haremos una breve referencia al episodio del Alcázar de Toledo.  
El 18 de julio el coronel Moscardó, que era director de la Escuela Central de Gimnasia en la Academia de Infantería de Toledo, vino a Madrid para obtener información sobre la sublevación que se estaba preparando en Marruecos y volvió a Toledo.  El día 19 ocupó las oficinas públicas y asumió la defensa, pero no declaró el estado de guerra.  Constituyó mientras tanto una línea de defensa exterior, apoyándose en dos puntos: el Hospital de Afuera, cuya defensa encomendó al comandante Villalba, y la Fábrica de Armas, confiada al coronel Soto.  Éste, que no era un incondicional del Movimiento, al producirse los primeros tiros entregó la posición a los milicianos.
Al verse desbordado Villalba por la izquierda, Moscardó renunció a dar combate en campo abierto y se retiró al Alcázar para organizar su defensa, acompañado de 1.300 hombres entre militares y paisanos, 550 mujeres y 50 niños.  Los republicanos ocupaban los edificios próximos, y sitiadores y sitiados podían hablar entre sí sin necesidad de altavoces.
Cuando se vio que el Alzamiento había fracasado en gran parte del ámbito nacional, los republicanos esperaron que el Alcázar se rendiría; pero los sitiados, alentados por la rápida marcha del Ejército de África, resistieron.  El 23 de julio el jefe de las milicias telefoneó al Alcázar para comunicar a Moscardó que entre los rehenes tenía a uno de sus hijos, al que acercó al teléfono para que hablara con su padre.  La conversación, que el franquismo convirtió en histórica, está reproducida en mármol en la habitación del Alcázar que servía de despacho a Moscardó.  La reproducimos, no obstante, por estimar que debemos utilizar todos los datos de que disponemos para plasmar el momento referido:

UNA VOZ: Habla el jefe de las milicias populares.
MOSCARDÓ: Aquí el coronel Moscardó.
JEFE DE LAS MILICIAS: Son ustedes responsables de todos los crímenes que se están cometiendo, y de todo lo que está ocurriendo en Toledo.  Le doy diez minutos de plazo para que rinda el Alcázar.  Si no lo hace fusilaremos a su hijo Luis, que está prisionero y lo tengo aquí a mi lado.
M: Lo creo.
J. de las M.:  Para que vea usted que es verdad lo que le digo, ahora se pone al aparato. 
LUIS: Papá.
M: ¿Qué hay, hijo mío?
L: Nada; que dicen que me van a fusilar si el Alcázar no se rinde.
M: Pues encomienda tu alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y muere como un patriota.
L: Un beso muy fuerte, papá.
M; Adiós, hijo mío.  Un beso muy fuerte.

Luis no fue ejecutado en seguida, sino un mes más tarde.  Pero el hecho adquirió un significado simbólico de la dureza y heroísmo que se derrochó en la contienda por ambos bandos.
A partir de este día comenzó a operar la artillería del general Riquelme sobre los sitiados, al mismo tiempo que oleadas de milicianos armados se presentaban en Toledo para terminar con el Alcázar.
El 25 de septiembre el general Varela llegó al cruce del río Guadarrama con la carretera de Ávila y organizó el ataque a Toledo en dos grandes grupos: por la izquierda, hacia los campos de Bargas y Olías del Rey, las del teniente coronel Asensio.  Después de haber conquistado el pueblo de Bargas, los nacionales se lanzaron al asalto definitivo, el cual se llevó a cabo el 27.  El asedio había durado setenta días, sufriendo entretanto los  sitiados los ataques de la aviación, de artillería y minado de las alas oeste y sudoeste.  Del Alcázar sólo quedaba un montón de ruinas cuando llegaron los nacionales.

1 comentario:

Geppetto dijo...

Lo siento, pero lo que has escrito no es verdadero
Moscardo NO estaba en Madrid recogiendo informacion alguna, estaba en Madrid camino de Barcelona y despues Berlin.
El dispositivo de defensa de la linea Hospital de afuera, colegio de las monjas carmelitas y Fabrica de armas lo diseño la misma persona que sublevo Toledo , el Comandante Ricardo Villalba.
Este comandante fue el militar que aguanto el envite de la columna Riquelme, que paro el avance de la columna de su tio, pues el general Riquelme era su tio, con este paron el comandante Mendez Parada consiguio llevar al Alcazar la municion suficiente para poder defender la fortaleza y despues de esta proeza,Villalba sin tener una sola baja y contra fuerzas muy superiores se replego al Alcazar, en el que entro de forma marcial.
Villalba fue el alma de la defensa del Alcazar, el mandaba las tropas, el situaba las fuerzas, el mandaba la fuerza de primera linea, el organizo la defensa y tomo el mando personalmente en los dos grandes ataques que hicieron los del bando rojo
Esa SI es la historia del Alcazar de Toledo y su defensa
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/