23 may. 2017

INFLUENCIA DE LAS SOCIEDADES SECRETAS EN LA REVOLUCIÓN LIBERAL

Los liberales perseguidos hicieron de la masonería un medio al servicio de una política revolucionaria; la masonería influiría en la revolución de 1820, y de ahí arranca el mito de su fuerza oculta.
Entre 1815 y 1820 la masonería fue la columna vertebral del cuerpo y de las fuerzas liberales.  Más que un sistema de creencias, era una organización clandestina, bien dispuesta para la conspiración.  Ahí quedan las palabras de Alcalá Galiano, miembro y testigo de la organización francmasónica:

"Los conatos de restablecer la ley caída, en muchos no pasaban de decir a las obras.  Pero si una conjuración duradera resultaba, cuando no imposible, dificultosa, porque estaría de continuo expuesta a ser descubierta y deshecha, con grave daño de los conjurados, una sociedad con sus ritos y ceremonias, con su orden y arreglo, en que hay mucho simbólico capaz de interpretaciones, que así puede ser nada como mucho, la cual, cuando es conjuración, se disfraza un tanto para que haya quienes sean hermanos sin el terror o escrúpulo de ser considerados conspiradores, era cosa hacedera.  La hubo, pues, en España, y comenzó a tener consistencia hacia 1816."

Existían precedentes masónicos en los siglos  XVI y XVII, aunque sus raíces primeras haya que buscarlas en la filiación masónica de algunos reformadores dieciochescos: el conde de Aranda, el conde de Montijo, el conde de Almodóvar...  El desarrollo de la secta culmina con la invasión francesa. Tanto José Bonaparte como Murat y otros generales eran conocidos francmasones, y difundieron el movimiento en la Península.
La represión subsiguiente a la reinstauración del antiguo régimen y a la vuelta de Fernando VII y de los absolutistas, la situación calamitosa por la que atravesaba la economía y la sociedad del país, el descontento y la concienciación liberal de una gran parte del ejército, amén de otros factores, facilitarán las "ideas sublimes" y generosas de sus oficiales, quienes, de paso, hacían ofertas de tierras y liberación del servicio militar.  O'Donnell, conde de La Bisbal y jefe del ejército destinado a América, también estaba envuelto en la conjura.  Vemos, pues, cómo la iniciativa pasaba a manos de la masonería militar.  Aunque O'Donnell se volvió atrás y encarceló a todos los comandantes de los batallones, los conjurados se rehicieron y Quiroga, Riego y otros planearían el golpe de 1820.
La logia de Cádiz se mostró en todo momento más activa, numerosa y rica que ninguna otra; no fue sorprendida, pese a que sus trabajos eran casi públicos; fue la promotora principal de la insurrección de las tropas destinadas a América.  Estas razones explicarían por qué el levantamiento miliar de 1820 triunfó, a diferencia de los fracasos de levantamientos anteriores.
Es difícil calcular la fuerza de la masonería (digan lo que digan algunos historiadores); su mismo tipo de organización secreta, reforzada por juramentos y consignas, impide conocer su fuerza real. Sin embargo, con el triunfo del liberalismo en 1820, el número de logias y adeptos se multiplicó.  Cuando de nuevo en 1823 Fernando VII vuelva al absolutismo, la masonería será el único medio de que dispongan los núcleos proscritos para organizarse.

1 comentario:

Dr x-ray dijo...

El crimen organizado y la seguridad familiar

La ambición es la base de todo tipo de corrupción. Todos somos ambiciosos y por ende estamos predispuestos a la corrupción, pero la corrupción organizada, es la peor amenaza, para un Estado débil, como lo que está pasando en México.
Aceptar una propuesta de corrupción, como la pérdida de un expediente, no solo te expones, sino también, expones la salud y seguridad familiar, como ejemplo Fujimori quien confió en Montesinos para hacer desaparecer expedientes y pruebas de un litigio personal. Claro que a montesinos solo le interesaba una cosa, tener controlado a Fujimori (Un presidente de una nación y la política anti-Japones).

La clientela, el patronazgo, la subasta de cargos, extravío de expedientes etc. En ausencia del Estado, o ante la debilidad de éste, se recurra a ellos, sin tener en cuenta, que el crimen organizado lo convierte en una forma de control y chantaje (no odies lo que eres, odia en lo que te han convertido) .

El liberalismo no es otra cosa que el control de los militares. Para invadir económicamente un país solo tienes que comprar a los militares (la política de prevención de Bush). No es raro que exista, esta mayor tolerancia con la corrupción en países como, España e Italia.