25 may. 2017

EL PRONUNCIAMIENTO DE RIEGO (II)

Los pronunciados se mantenían en torno a Cádiz sin un programa concreto a seguir.  Esta situación movió a Riego a iniciar una campaña por Andalucía y Extremadura  para ganar adeptos y auxilios para la revolución.  Con 1.500 soldados, cantando el himno de Riego y proclamando la Constitución en cada pueblo, salieron de San Fernando y entraron en Chiclana, Conil, vejer, Los Barrios, Algeciras, San Roque, Estepona, Marbella, Fuengirola... y otras muchas poblaciones hasta que casi tocaron la frontera con Portugal.
Resultado de esta expedición salieron 1.500 hombres y apenas la terminaron 50, cuando Fernando VII había jurado ya la Constitución; en los pueblos que recorrieron no encontraron apoyo ni entusiasmo, pero tampoco hostilidad, demostrando con ello la debilidad del gobierno y su pérdida de adhesión popular.
Mientras tanto, las fuerzas realistas no se atreven a atacar.  Están desmoralizadas, faltas de dinero y en una situación poco esperanzadora, según dejan ver las cartas que el servil Escoiquiz escribe a Fernando VII desde Ronda.
Esta carencia de una acción represiva por parte del gobierno legítimo y la noticia del pronunciamiento de Cabezas de San Juan animan a los liberales de toda España a liquidar la monarquía absoluta.  El 21 de febrero de 1820 se proclamó la Constitución de 1812 en La Coruña, extendiéndose a Vigo, Tuy, El Ferrol, Pontevedra y Lugo.  La resistencia de Santiago y Orense fue vencida.
Oviedo, Murcia, Cartagena, Zaragoza, Tarragona, Segovia, Barcelona, Pamplona y Cádiz siguen la misma pauta.  El movimiento revolucionario se extendía como un reguero de pólvora por estas ciudades, demostrando que el triunfo era inevitable.  Fernando VII había aceptado la vuelta al régimen constitucional.
Incluso el indeciso O'Donnell, con todas sus fuerzas, se había decidido a proclamar la Constitución el 4 de marzo, en Ocaña, en tanto el enterado Espoz y mina cruzaba la frontera francesa el 23 de febrero, marchando hacia Pamplona.
El 7 de marzo la monarquía había capitulado jurando la Constitución de 1812, liberando a los presos políticos y aboliendo la Inquisición.  El famoso manifiesto fernandino terminaba así: "Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional".
Estos sucesos madrileños determinan el triunfo pacífico de la causa liberal.  Sólo en la zona gaditana, donde parte del ejército expedicionario se había opuesto radicalmente al liberalismo, se dieron situaciones tensas y algunos muertos.  El 2 de abril entraba Riego en Cádiz en medio de un recibimiento delirante.
El Estado se había desmoronado, incapaz de resolver sus graves problemas.  Esto, unido a la pasividad del país y a la extensión del movimiento revolucionario, había sido el factor determinante del retorno al régimen constitucional y pesaba mucho más que la insurrección de Riego y sus compañeros de armas, quienes, en realidad, fracasaron.
Hay muchos matices que explicarían y nos ayudarían a interpretar la quiebra y desmoronamiento de la monarquía absoluta en los comienzos de 1820. 
Las cosas habían llegado a tal punto que el rey de España se tuvo que ver obligado a gravar con una contribución forzosa a la ciudad de Cádiz, al día siguiente de haber terminado la fiebre amarilla: acto único en la historia.  Se había hecho salir del puerto a los buques mercantes para hacerles pagar derechos de aduanas en otros puertos del reino.  Todo gobierno que ha llegado a estos extremos no puede contar con ocho días de existencia.
La tiranía, la superstición y la pobreza, amén del descrédito y todas las consecuencias de estos principios fecundos de males habían convertido a España en un pedazo de África.  Las mismas causas volvieron a producir los mismos efectos.  La máquina del Estado, que tantas veces se había ya estremecido antes, se desencuadernó por todas partes.
Está claro que la estructura económica, el fracaso del sistema de Hacienda y el estado del Tesoro hubieran bastado por sí mismos para producir la catástrofe.  ¿Cómo explicar, si no, la inhibición de las clases campesinas?

No hay comentarios: